Doctrinas de la Gracia

23 dic 2015

Parábola del perro prodigo

Parábola del perro prodigo

Dice así: Un perro callejero y vagabundo, una vez encontró una familia que lo adopto. Esta familia era muy educada y por supuesto enseñaron al perro a vivir dentro de la casa sin los hábitos asquerosos y desagradables a los que este estaba acostumbrado. 

Luego de un tiempo, se tornó muy educado el perro y conservó su buen comportamiento por otro largo tiempo. Pero un día para sorpresa de ellos, el perro, del cual estaban orgullosos, los sorprendió dándoles una desagradable evidencia de que había vuelto a su condición inicial. 

Ocurrió que estaban todos en la sala cuando de repente el perro se para y los mira a todos; su ama le grita ¡al patio¡; y el perro en vez de salir, vomita en la alfombra. Luego inesperadamente, el perro se come su vómito. 

Se le había educado en ello, no fue por falta de entrenamiento. ¿Porque fue? Entonces un joven miembro de la familia dijo con sabiduría: “Y que querían, es un perro, esa es su naturaleza, todo perro vuelve a su vomito".

En igual condición se encuentra una persona que después de caminar en el evangelio, lo abandona y vuelve al mundo. Podemos concluir que nunca nació de nuevo.

Es la misma historia de muchos pseudo cristianos, que se congregaron por motivos carnales y materiales y no por una obra regeneradora hecha por el Espíritu Santo. 

Buscaron de Dios para resolver problemas y mejorar sus vidas. Impulsados por conseguir cónyuge, empleo, bienes materiales, sanidad, para ver a su familiar salir de las drogas o el alcohol, para controlar su mal temperamento, dejar de mentir o engañar, entre otros.  
Vuelven al mundo como el cerdo al lodo. Y como le ocurrió al perro, un pequeño regaño, una diferencia con un hermano de la iglesia o también una gran desilusión, generada por sus pastores o líderes, los aparta del Señor. Porque tienen sus ojos puestos en las cosas de este mundo y no dirigen sus corazones a Dios.

No quiere decir esto que en algún momento de su futuro puedan ser verdaderamente tocados por el Espíritu Santo y regresen convertidos en verdaderos cristianos. Que suceda o no es potestativo y pertenece a la soberanía de Dios.

 2 Pedro 2: 22; Proverbios 26: 11; 1 Juan 2: 19; 2 Timoteo 4: 10....

Por Cesar Ángel basado en una idea de Eric Machado diciembre 23 de 2015

Puede reproducir el mensaje sin fines de lucro y citando el autor y la pagina "Evangelio primitivo"


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